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Corpus
OTRA VEZ
Te he estado buscando
He escuchado un grito dentro de mi alma
Nunca he tenido un anhelo tan grande como este antes,
saber que tú estás caminando detrás de mi puerta
Toda mi vida
¿Dónde has estado?
Me pregunto si te veré otra vez
Y si ese día llega
Se que podriamos ganar
Me pregunto si te veré otra vez
Un regalo sagrado del cielo
mejor o peor, donde sea
Nunca permitiría que nadie te lastimara
Hasta hacerte llorar, nunca
Toda mi vida
¿Dónde has estado?
Me pregunto si te veré otra vez
Y si ese día llega
Se que podriamos ganar
Me pregunto si te veré otra vez
Todo el tiempo he sabido
Que tú estabas ahí, en tu trono
Una reina solitaria sin su rey
Espere por ti siempre mi amor
Toda mi vida
¿Dónde has estado?
Me pregunto si te veré otra vez
Y si ese día llega
Se que podriamos ganar
Me pregunto si te veré otra vez
Toda mi vida
Donde has estado
Me pregunto si te vere otra vez
Y si ese dia llega
Se que podriamos ganar
Me pregunto si te vere otra vez
Toda mi vida
¿Dónde has estado?
Me pregunto si te veré otra vez
Y si ese día llega
Se que podriamos ganar
Me pregunto si te veré otra vez
Me pregunto si te veré otra vez
Me pregunto si te veré otra vez
Me pregunto si te veré otra vez
Me pregunto si te veré otra vez
Me pregunto si te veré otra vez
Me pregunto si te veré otra vez
Me pregunto si te veré otra vez
Hace mucho tiempo en una ciudad había un padre y un hijo que discutían siempre sobre quién tenía mejores amigos.
El hijo decía que tenía muchos y se burlaba del padre porque sólo tenía uno.
Un día cansado el padre de tantas burlas le dijo:
- Mira, mata un cordero, mánchate las manos de sangre, vete a casa de tus amigos y diles: "he matado un hombre y los alguaciles me persiguen"; luego ven y cuéntame lo que ha pasado.
El hijo así lo hizo, pero todos sus amigos le pusieron excusas, y ninguno le ayudó... Así que volvió a casa a decírselo a su padre.
Entonces el padre le dijo:
- Ahora vete a casa de mi amigo y dile lo mismo.
El hijo fue a casa del amigo de su padre y le dijo:
- He matado un hombre y los alguaciles me persiguen.
Entoces el amigo del padre le contestó:
- Rápido, ven y pasa dentro. Lávate las manos y ¡que no se entere tu padre!